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Dolorida

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En lo alto de una montaña, cuyo pico cayó hace tiempo, detrás de un mar de nubes, donde siempre azota el viento, un pueblo pequeño se alza, no mucho más que el tiempo, bajo las inclemencias del cielo. Dolorida no siempre fue llamada así, aunque su primer nombre ya no recuerdo, pero debe su lamento a una historia confusa.
Eran tiempos de dragones y el pueblo aguantaba el fuego gracias a una gran torre de roca gris y fuerte, que como una atalaya se alzaba en la montaña y cubría al pueblo de cualquier tormenta y tormento. Se hizo el más famoso, parecía que nunca caería, sus comercios siempre llenos y sus caminos cubiertos, propiciaban el ir y venir de viajeros.
No se sabe si fue el viento o el simple pasar del tiempo, unos cuentan que una bestia de fauces enormes que sopló, pero lo cierto es que la gran atalaya cayó, Dolorida quedó al descubierto, pues pronto se le pondría ese nombre a un pueblo que en decadencia quedó cuando dragones, ladrones y tormentas a cientos comenzaron a azotar la grandeza de aquel lugar, convirtiéndolo en lo que ahora conocemos.
Por eso se oculta la gente, en sus pequeñas ruinosas casas, ya no pasan los viajeros, como paseaban antes por sus calles. Ahora el pueblo menguante, cubre la llana tapa de una montaña llana, sin pico y con una historia decepcionante.

dolorida

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La Chica Dragón

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Estos días he estado malilla con fiebre, dolor de garganta y blabla… el que no se ha enterado es porque no me sigue en fb o twitter porque mira que me pongo pesada cuando estoy mala, ¡odio estar mala! es tan aburrido… Pues el otro día no podía dormir y ¿qué hago yo cuándo no puedo dormir? Me cuento un cuento ^^ pero era de madrugada y no era plan encender la luz y ponerse a leer, así que hice lo mismo que hacía de pequeña (y de vez en cuando con LEDLT de mayor) me inventé mi propio cuento.

Bueno, no sé si saben que estoy leyendo Juego de Tronos y al mismo tiempo estoy viendo la serie, que ya se me adelantó al libro ¡va rapidísimo! Y tengo tres personajes favoritos, uno de ellos es Daenerys Targaryen, como no, la delicada princesa que al final sorprende a todos siendo valiente, como mi Princesa de las Flores. Pues pensando en Dany imaginé cómo podía ser de la sangre del dragón, dónde estaba el origen porque yo si no le doy mil vueltas a las cosas y no busco explicaciones razonables de todo (hasta de lo que se sale completamente de lo razonable) pues como que no me quedo tranquila.

daenerys

Vale, digamos que esta es mi teoría de los primeros Targaryen, todo empezó con una chica y un dragón.

La Chica Dragón

Sucedió hace cientos de años en un  lugar extraño un suceso extraño. Fue en un valle áspero, de tierra rojiza y aire cargado, bien protegido de males ajenos, rodeado de volcanes dormidos que muy de vez en cuando soltaban una bocanada oscura de sus pulmones de azufre. Sus habitantes andaban descalzos con callosidades en los pies, negros, quemados por el calor, y a pesar del fuego no sentían el calor, los niños allí nacidos tenían la piel dura que rara vez se rasgaba o arañaba. La gente era fuerte como escamas de dragón.

En una extraña noche, donde la luna no era más que un anillo de luz con fondo oscuro e interior oscuro, la reina dio a luz un huevo. El huevo era dorado, de dos palmos de diámetro, tenía incrustaciones de escamas plateadas y brillaba como una hermosa joya. Supieron en seguida que se trataba de un huevo de dragón, leyendas había muchas sobre aquellas criaturas pero jamás se había vuelto a ver ninguna y por respeto o por miedo fue conservado entre almohadones en una sala del castillo, pero como el suceso fue tan extraño nadie habló de él.

Pasaron algunos meses, en los que el huevo fue olvidado en aquella alejada sala a la que nadie entraba pero en un amanecer rojo como la sangre un volcán explotó y mientras los habitantes del reino sacaban agua de los pozos subterráneos para apagar la ira del fuego, empezó a arder el ala oeste del castillo, allí se encontraba el hermoso huevo dorado.

Una vez se calmó el volcán, el fuego pudo ser controlado y la reina corrió a descubrir el destino de su hermoso huevo. La habitación entera había ardido y el pasillo se había teñido de negro carbón, la reina cogió entre sus manos el huevo, que ya no era dorado sino negro, oscuro y feo, temieron la ira del dragón y que éstos volvieran pero algo extraño sucedió. La cáscara comenzó a romperse, de su interior eclosionó una niña pequeña, rubia de ojos claros con la piel tersa y fina, al ponerla en el suelo comenzó a llorar y vieron quemaduras en sus pies. No era hija del Valle de Fuego, no aguantaría el calor.

A pesar de todo, seguía siendo la niña del huevo y la hija del rey, aunque fuera desde las alturas, el trono le correspondía, así que construyeron para ella una alta torre, que sobresalía por encima del más alto volcán y allí el aire era puro y limpio.

Unos años después llegó la desgracia, el volcán volvió a explotar y esta vez lo siguieron todos los demás. El valle quedó cubierto de lava y sobresalía en medio de aquel espeso mar, una torre. La princesa lloraba: qué sería ahora de ella, quién la iba a cuidar. Para colmo de sus males, volvieron los dragones. Ella conocía las viejas historias, su madre se las había contado, eran feroces criaturas que escupían fuego por sus fauces y ningún temor tenían, pues su magia los protegía.

Pasaron varios días en los que ni siquiera salió de su cama, había sentido a un dragón posarse en su tejado y lo había visto surcar el cielo con sus alas negras. En alguna ocasión éste asomó la cabeza y rugió a la princesa pero apenas cabía ni la mitad de su boca por la ventana. Sus colmillos eran terribles, oscuros también, salvo su lengua que era violeta y los ojos de carmesí, todo el dragón era la misma noche.

En uno de esos días, la princesa apreció un patrón, el dragón volvía por las noches, gruñía por su ventana y luego se iba, cuando volvía la miraba, aparecía su gran ojo y la observaba, después se iba y desde el tejado gruñía de nuevo hasta que se dormía. Poco a poco, la princesa dejó de tenerle terror, se asomaba a la ventana e incluso le hablaba al dragón y los patrones siempre se repetían. No le hacía daño e incluso parecía que la fiera le sonreía.

Comenzó a acariciarlo, éste se dejaba acariciar y aunque había más dragones, éstos la ignoraban. El Dragón Negro les rugía y desaparecían, o trazaban círculos en el cielo, o envolvían la torre de nubes, o cantaban mirando la luna. Y fuera como fuese, comenzó a amar a los dragones y los comprendía. Se atrevió en una de esas a lanzarse al vacío y su dragón fue a su encuentro, la recogió en su espalda y surcaron el cielo. Poco a poco comenzó a descender y ella temió el fuego pero la lava estaba fría y lisa, su tacto fue suave y el único calor lo produjo el sol, a su alrededor se posaron los dragones: uno era rojo con los ojos anaranjados, otro púrpura con alas rosadas, otro era verde con reflejos amarillos, había también un dragón azul, otro plateado, un dragón dorado pero ninguno era negro. Todos inclinaron la cabeza ante ella y para su asombro, apareció un joven con el cabello oscuro como la noche.

Cientos de años atrás habían quedado desde que los dragones abandonaron el valle y el motivo había sido el nacimiento de un niño. Una fría mañana, los volcanes se habían dormido y una dragona dio a luz un niño.

daenerys dibujo

Al final me ha salido un cuento… un poco largo pero ¡me encanta! Sino me encantan mis cuentos los cambio o no ven la luz, así que más vale que me encanten. En fin, espero que a ustedes también les encante. Termino con una canción de mis queridos “Of Monsters and Men” (pondría siempre la de King and Lionheart pero no quiero que me llamen cansina).